Este fin de semana pasado, fui a Santiago de Compostela y visité la famosa catedral allí. Como parte de la visita, vimos el Pórtico de la Gloria. Este pórtico está localizado adentro de la catedral (mucha gente piensa que está afuera, pero nunca ha estado en el aire libre), y representa la figura de Cristo como el gran juez en el centro, rodeado por los ángeles.  Arriba de estas figuras están los veinticuatro miembros del consejo, afinando sus instrumentos musicales. Curiosamente, los únicos que realmente están tocando un instrumento son los dos justamente encima de la cabeza de Cristo. La obra de arte es un ejemplo de la escultura románica, y fue construido por el Maestro Mateo en el siglo doce, con la ayuda financiera del rey Fernando II de León. Ahora mismo está bajo un proyecto de reconstrucción para preservarlo, pero todavía se puede verlo si hace una reserva antes de llegar. Para mí, fue la cosa más espectacular de toda la catedral.

Hay varias tradiciones asociadas con este pórtico. Por ejemplo, abajo en la catedral está la estatua del esculptor, Maestro Mateo. Dicen que si das un cabezazo a esta estatua tres veces vas a recibir un poco del genio del artista, y por eso es muy frecuente ver una cola de gente esperando para hacer esto. También hay una estatua del santo Jaime localizado en medio de la columna central. Es una tradición que los peregrinos tocan el pie izquierdo de esta estatua para marcar que han llegado a su destino.

Resultó muy interesante aprender sobre las costumbres y la cultura de la peregrinación que tiene como su destino esta catedral y el pórtico. Ver el pórtico para mí era una experiencia muy especial. Es poco frecuente tener la oportunidad de ver a una obra de arte tan importante y antigua que todavía está en su sitio original. Para verlo, fue necesario llevar un casco y subir una serie de escaleras, porque está bajo construcción para conservarlo. Pero valía la pena, porque permitía que estaba tan cerca que podría tocarlo. Desde el suelo, ya es impresionante, pero es otra cosa verlo justo enfrente de los ojos. La figura de Cristo es impresionante, un poco más grande del tamaño de un ser humano. Es muy claro ver a través de este pórtico la atención que la Iglesia siempre presta a los detalles. Cada espacio está llena, e incluso en ciertos sitios todavía se puede ver un poco de color. Es otra demostración de la riqueza de la Iglesia, y recomiendo que cada peregrino o turista que visita a la catedral intenta a verlo. No importa si eres uan persona religiosa o no, porque de todos modos el Pórtico de la Gloria es una verdadera pieza de historia.

 

La foto es del sitio de web http://laclasedearte.files.wordpress.com/2008/12/pantocrator_del_portico_de_la_gloria_en_santiago_de_compostela1.jpg.