"Con pan y vino se anda el camino."
Esta cita explica muy bien la naturaleza del camino y la importancia de las cosas (o mejor dicho, la importancia de la falta de las cosas) durante la experiencia. En nuestra sociedad de materialismo, no es muy frecuente que la gente hace un trabajo sin un montón de cosas materiales para apoyo. Este fenómeno del materialismo forma gran parte de la vida ahora, especialmente con la nueva tecnología y modernidad.
Quizás por esta razón, la idea de hacer el Camino de Santiago nos suena aún más romántica, porque es tan diferente de lo normal. En el pasado, la mayoría de los peregrinos hicieron el Camino por razones religiosas, pero hoy en día es posible decir que mucha gente lo hace para la experiencia de regresar a una vida simple, en la cual llevas todas tus necesidades en solo una mochila y la única obligación que tienes que hacer cada día es caminar.
Yo creo que esta experiencia única de regresar a una vida inmaterial, aunque solo por algunos días, es algo distinto que cada persona, especialmente hoy en día, debe hacer una vez en su vida. Casi no tenemos esta oportunidad en nuestra sociedad, y por eso tiene mucho valor hacer la mochila (con lo menos posible) y caminar sin nada más.
En cuanto a la cita, "con pan y vino se anda el camino," yo creo que refiere a la idea de buena compañía en el camino y la atmósfera de comunidad. Siempre dicen que en la pobreza se sabe compartir. Aunque todo el mundo que hace el camino no es pobre, todos solamente llegan con pocas cosas, y por eso desde el principio hay más igualdad y compasión entre unos y otros. Con menos cosas materiales, los peregrinos tienen menos preocupaciones y pueden pasar más tiempo disfrutando la compañía de la otra gente, compartiendo todo y comiendo juntos.
En fin, la experiencia de caminar el Camino de Santiago significa que necesitas dejar en casa la gran mayoría de tus cosas materiales y hacer un trabajo bastante difícil con lo menos posible. A causa de esto, existe un fuerte sentido de comunidad entre todos los peregrinos que hacen el camino, que lo hace que al final de cada día, el pan y vino, es decir las cosas más básicas, junto con la buena compañía de los otros peregrinos compartiendo en la experiencia, son todo lo que uno necesita para cumplir el trabajo. De verdad, es una lección bastante valiosa.
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